jueves, 29 de enero de 2009


PeladdiHermmosii(L)

Son los máas hermosos (L)

ThiaguellaForever(:

Feeliz cumple Mammi (L)


Factor desencadenante.


El había una vez nos introduce en la historia, es la puerta de entrada a la historia. Entramos, había una vez, hola que tal estoy en la historia ¿verdad? Pero después del había una vez siempre viene algo ¿verdad? Pero un día tal cosa. Ese pero un día es la parte más importante de la historia ¿verdad? ¿Por qué? Porque ese pero un día desencadena todo lo que va a pasar. Ejemplo: había una vez una pareja que estaba más o menos, más tirando a menos que a más, pero un día ella conoce a alguien y todo cambia… a partir de ahí es otra historia. También puede ser otro ejemplo: había una vez una pareja que estaba bien, pero un día algo pasa y todo cambia. Y ese algo pasa puede ser cualquier cosa, un accidente, una sorpresa…un sueño. Un simple sueño y todo cambia. Pero puede ser otra cosa, otra historia: había una vez una pareja que se había terminado, pero un día ella lo ve a él con otra y de pronto renacen todos sus sentimientos. Pero bueno, hoy vimos “pero un día”, reflexionen sobre esto, reflexionen porque es un arma muy poderosa, porque es lo que desencadena el conflicto, y del conflicto viven los guionistas ¿si? “Pero un día”, lo que nosotros técnicamente llamamos factor desencadenante. El factor desencadenante es el motor de la historia, sin el, la historia no avanza; el factor desencadenante moviliza a los personajes, los hace tomar decisiones; el factor desencadenante los confunde, los hace equivocarse; el factor desencadenante hace que los personajes entren en conflicto. Y del conflicto viven los personajes, porque el conflicto es lo que los hace avanzar, equivocarse, crecer… el factor desencadenante tiene efecto dominó… se sabe donde empieza, pero no dónde termina.

¿Qué somos?


Antes el amor para mi era un capricho, era querer a alguien sin importar nada, hacer lo que hiciera falta para tenerlo. Ahora empiezo a entender que el amor pasa por otro lado. El amor es tan raro a veces, tan inexplicable, nace de pronto y avanza y avanza ¿y que quiere el amor? Ser correspondido, eso quiere. ¿Se puede ser feliz viendo a la persona que uno ama enamorada de otra? ¿Se puede amar sin ser egoísta? Yo creo que empecé a entender el amor cuando deje de ser egoísta, cuando empecé a hacer cosas sin esperar nada a cambio, cuando por ejemplo hago cosas como estas... Amar hace bien, pero a veces no alcanza, uno necesita algo mas, necesita respuestas ¿Que somos? Esa es la pregunta del millón. Tanto nos preocupamos por el que somos. ¿Importa realmente lo que somos o importa lo que sentimos y el amor que tenemos por el otro? Podemos ser la ex de alguien, pero eso no quiere decir que nuestro amor sea ex. Mi novio, mi ex...son palabras. Lo importante no son las palabras, lo importante es otra cosa, eso es lo que vale, el sentimiento, le pongamos nombre o no, es lo único que tiene sentido. No importa el que somos, importa lo que sentimos y lo que hacemos.

No hay tal crisis.


Una pone su mejor cara de bolida y dice, no hay tal crisis. Pero tarde o temprano llega el día donde la crisis tiene la evidencia de una estría, ahí no queda otra, hay que aceptarla, hay que hacer lo que hay que hacer. Se puede negar la crisis un día, un mes, un año, pero llega ese día que la crisis te explota en la cara. Atravesar la crisis es como pasar el pelo por agua oxigenada, te aclara el problema de raíz. Llega la crisis, uno cree que es el final, que se termina todo, pero en realidad, ahí empieza todo. Atravesar por la crisis es como pasar por un buen cirujano plástico, sos la misma pero distinta. Dan miedo las crisis. Uno le teme a lo desconocido, casi como un mal peluquero. En chino, en japonés, en coriano, en tailandés, bueno, en algún idioma oriental, crisis significa oportunidad. Las crisis son como los años, te sorprenden y no te queda otra, hay que decidirse llevarlo. Las crisis es un viaje de ida, pero también puede ser un viaje de vuelta. No hay tal crisis.